Cómo crear y gestionar nuestro museo en Google Maps

Ficha de Museo en Google Maps

Por que es importante que nuestro museo este en Google Maps

La presencia de nuestro museo en Google Maps es muy importante para lograr que los visitantes nos encuentren y más teniendo en cuenta que el 80% de los usuarios realiza búsquedas online de museos en Google Maps.
Cuando los visitantes necesiten la información de nuestro museo acuden a Google Maps, y si nuestro museo aparece de modo correcto, tanto localizado en el mapa como con la información de horarios, imágenes, videos, etc lograremos que estos acudan a nuestro museo.
El alta y gestión en Google Maps es gratuito por lo cual es un canal muy rentable e importante para generar visitantes.


¿ Como hacer que tu museo aparezca en Google Maps ?

Lo primero que debemos saber es que la ficha y localización de nuestro museo en Google Maps se gestiona desde Google My Business

1- Como darse de alta
Registrarse en Google Maps es sencillo, para esto se necesita tener una cuenta de Gmail, y si no la tenemos podemos crearla de modo sencillo desde aquí.
Una vez tengamos nuestra cuenta de Gmail podemos entrar en Google My Business y podremos dar de alta y posteriormente gestionar la ficha de nuestro museo y tener así todas las ventajas que ofrece Google Maps.

2- Pasos para crear cuenta Google My Business

1. Debemos ir a esta dirección y allí nos damos de alta, accediendo mediante la cuenta de Gmail previamente creada.
2. Una vez nos hayamos dado de alta, probaremos si nuestro museo ya esta en Google Maps, haciendo una búsqueda en el buscador que nos ofrece Google My Business.
3. Si nuestro museo no esta dado de alta procedemos a introducir los datos de nuestro negocio y continuamos en las siguientes pantallas. En la última pantalla nos dirá que nos envían una carta desde Google en 10-13 días a nuestra dirección con un número para verificar nuestra autorización. Este número, una vez recibida la carta, debemos verificarlo siguiendo las instrucciones que nos indican en la carta.
4. Una vez verificado nuestro museo y pasados unos días aparecerá en Google Maps según los datos que hemos introducido.

** En el caso que ocurra que nuestro museo esta dado de alta en Google Maps y no tengamos acceso a la ficha, podemos reclamarlo a Google mediante la opción “¿Eres el propietario de esta empresa?” que se ve en la ficha del museo. Los pasos a seguir una vez hecho esto son los mismos que crear una ficha desde el inicio.



Aspectos importantes en la ficha de Google Maps

Debemos recordar lo importante que es rellenar correctamente todos los apartados, como horario, localización, accesos, sitio web,… y sobre todo acompañarlo de imágenes y videos que sean atractivos para el visitante que nos encuentra en Google Maps.

Un aspecto clave es que los visitantes nos hagan reseñas en la ficha de empresa, y para esto debemos sugerirles tras la visita a nuestro museo que lo hagan, ya que con sus reseñas traeremos a otros visitantes que puedan estar interesados en nuestro museo.


Ventajas cuando nuestro museo esta registrado en Google Maps

• Destacaremos en las búsquedas que hacen los visitantes en los mapas desde sus dispositivos móviles, siendo actualmente el 70% quienes lo hacen mediante el móvil.
• Ganaremos mucha visibilidad en Google, algo que es por otros medios es muy difícil y costoso.
• Podremos informar de la ubicación exacta del museo y eso es un factor determinante para nuestros visitantes.
• Tendremos un panel con estadísticas de cómo los visitantes encontraron tu museo desde Google Maps.
• Nos permite subir fotos y vídeos a YouTube para posteriormente colocarlos en la ficha para mejorar la información que ofrecemos.
• Podremos insertar y comunicar próximas exposiciones y que nuestros visitantes estén informados
• Permite que nuestros visitantes realicen reseñas, algo muy importante para destacar.



Ante la importancia que tiene internet en el uso diario de las personas y la búsqueda geolocalizada mediante mapas no podemos dejar pasar más la oportunidad y controlar la imagen e información de nuestro museo en la internet para lograr que sea un aliado.

El cambio de paradigma legislativo: ¿por qué se asustan las Administraciones Públicas?

Administracion publica

Hace unos días tuvimos ocasión de participar en un foro acerca del impacto en las administraciones de las nuevas leyes, la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas; y la Ley 40/2015, de 1 de octubre, del Régimen Jurídico del Sector Público. La protesta era unánime: no es posible cumplir en plazo, se debería haber dejado un margen más amplio, el legislador no ha tenido en cuenta que aún no estamos preparados, etc.

Desde nuestro punto de vista, estas protestas están injustificadas, en la medida en la que, al menos desde el 22 de junio de 2007, las Administraciones Públicas deberíamos haber ido adoptando de manera fluida el cambio de paradigma legislativo, y en un alto porcentaje no lo hemos hecho. El legislador nos ha concedido un margen de nueve años, durante los cuales se han promulgado más y más normas que sistemáticamente hemos ignorado, confiando en la perennidad del cómodo recurso a la Ley 30/92, un territorio misericordioso por bien conocido. Hemos desoído las hojas de ruta de la Agenda Digital para Europa y para España. Ni siquiera nos hemos tomado la molestia de echar un vistazo a lo que sucedía en la sociedad: ¿acaso nadie ha descargado apps en sus dispositivos móviles? ¿Nadie ha reservado restaurante o ha pagado la O.R.A. a través de ellas? ¿Nadie ha visto cómo se desarrollaban proyectos de Smart Cities? ¿Nadie ha pensado que tales proyectos estaban tan sujetos a derecho como cualquier otro?

Es cierto que la Ley 11/2007, de 22 de junio, de Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos se quedaba corta, muy corta: no se atrevía a destituir a la sagrada Ley 30/92, no establecía un procedimiento sancionador, dejaba un amplio margen potestativo, no obligaba a comunicar sus derechos a la ciudadanía. Pero era una ley, y las leyes se promulgan para ser cumplidas. Si no lo hemos hecho – como no lo hemos hecho con el Esquema Nacional de Seguridad, el Esquema Nacional de Interoperabilidad, las Normas Técnicas que lo desarrollan, la legislación sobre reutilización de información, sobre transparencia, sobre los nuevos medios de identificación y firma electrónica, sobre impulso de la sociedad de la información, sobre una protección de datos renovada, sobre modernización del Judicial, y tantas otras – la solución no es llorar, lamentarse ni pedir moratorias. Hemos tenido nueve años y las señales eran claras. ¿Quién no ha tomado café en un mentidero, en el que se rumoreaba que las nuevas leyes estaban a punto de aterrizar? ¿Quién no ha tenido en la mano sus anteproyectos?

El lobo ha llegado. Parafraseando a Max Weber, podemos dar la espalda y permitir que nos devore; pero no creemos que sea la respuesta correcta. No tenemos mucho tiempo, y el consuelo de la Ley 30/92 ya no está para sacarnos del apuro. Plantemos cara, estudiemos, trabajemos duro. Si no lo hacemos así, el futuro, al que durante tantos años hemos despreciado, caerá sobre nosotros y no podremos rendirle cuentas. Ni a él, ni a la sociedad a la que servimos, ni a nosotros mismos.

La Gestión de las Personas, reto para las organizaciones culturales

Gestión Personas Empresas Cultura

En estos momentos de gran incertidumbre, cuando aún no tenemos claro si hemos salido de una crisis, y aunque todos los indicadores marcan cierta tendencia de mejora, existen expertos que nos dicen que podemos entrar en otra crisis mayor. Es por ello que uno de los aspectos clave que no podemos perder de vista es la gestión de las personas de nuestras organizaciones.

Es evidente que nuestras organizaciones culturales son empresas que cuentan con un activo clave: los profesionales culturales. Muchos de los éxitos y fracasos de las organizaciones culturales son debidos básicamente por la adecuada gestión de nuestro recurso clave: las personas. Es por ello que en estos momentos de especial incertidumbre la adecuada gestión de nuestros recursos humanos puede suponer el éxito de nuestro proyecto cultural, haciendo de las personas el eje clave que traccionará desde la venta hasta la gestión operativa del proyecto.

Para ellos tenemos que tener siempre en mente una serie de claves que nos permitan realizar una gestión efectiva de nuestras personas:

Clave 1: Planificación:
Toda organización debe de conocer qué tipo de personas y perfiles va a necesitar para el desarrollo del proyecto. Esto no debemos de obviarlo, y debemos de trabajar de forma continua en tener claros los perfiles necesarios, competencias, roles, medios de selección etc. Esto nos evitará errores y pérdidas de tiempo en los momentos clave

Clave 2: Selección y Reclutamiento
Los procesos de selección y reclutamiento, son como un casting para nuestra obra, y por ello siempre queremos contar con los mejores profesionales ¿Y cómo lo hacemos? Debemos de ser motivadores vendiendo nuestro proyecto profesional y contando con los canales de selección y reclutamiento más adecuados para cada tipo de perfil (procesos externos o internos).

Clave 3: Formación
Las personas incorporadas deben de tener unos conocimientos, pero desde nuestra organización debemos de ofrecerles un plan de desarrollo personal y profesional que se plasme en un plan de formación efectivo, que a su vez permitirá un mejor desarrollo de su desempeñó y a la vez un efecto motivador claro-

Clave 4: Liderazgo
No debemos de confundir liderazgo con jefatura, y es claro que las personas valoramos mucho el tener un líder que nos permita crecer, que nos permita trabajar por objetivos, que nos de herramientas y que luego las personas desarrollemos el proyecto. Es evidente que en estas épocas de incertidumbre la organización necesita de un faro que de luz y marque un rumbo, para que la tripulación vea el destino y trabaje en fijar el rumbo.

Clave 5: Motivación
Este es uno de las claves de todas las empresas, lo que es claro es que no existe una receta que facilite la motivación de las personas. Cada persona valora de una forma diferente un premio, y es claro que el líder de la organización debe de conocer a su personal para conocer que es lo que más valora su gente como efecto motivador e intentar aplicarlo. No siempre ganar más dinero es motivante, al menos a largo plazo.

Clave 6: Evaluación del desempeño
Todas las acciones que desarrollen las personas han de medirse, es por ello que debe de haber siempre un feedback con las personas para analizar el cumplimiento de los objetivos, que lleven a procesos de reconocimiento, premio o incluso castigo. Todo ello con el fin de hacer del proceso un sistema serio y medible.