El “Big Data” al servicio de la Cultura

-Tradicionalmente cuando hablamos de Cultura parece que estamos hablando de un sector libre, escasamente científico y poco relacionado con modelos de gestión empresarial estandarizados en el resto de sectores. Pues bien, este aspecto poco a poco debemos de ir dejando atrás y tenemos que ver que las actividades vinculadas a la cultura deben de tener unos patrones de gestión similares a los de otras actividades empresariales más “tradicionales”.

Cuantas veces nos ha ocurrido que en un mismo día y a la misma hora hemos tenido dos eventos culturales a los que nos hubiera gustado asistir pero que al final nos ha sido imposible. Las programaciones muchas veces se realizan por imitación, “a mi me ha funcionado bien organizarlo los jueves a las 8 de la tarde…” .. y resulta que todos organizamos el recital o la obra de teatro en las mismas fechas y horarios, sin tener en cuenta muchas veces ni al espectador, ni a la “competencia”, ni el clima, ni la existencia de otros acontecimientos ajenos al sector pero que pueden incluir de forma decisiva.

Es evidente que hasta la fecha no había medios para poder primero “recoger los datos de múltiples fuentes”, ni herramientas medianamente sencillas que nos posibiliten analizar toda esta esta información y luego tomar decisiones basadas en “información objetiva y fehaciente”. Pues bien, esto es el “Big Data” y ha llegado para quedarse, el sector cultural debe de aprovecharse de esta herramienta. El cine, el teatro, la música… con el uso de la estadística y de algunos algoritmos estadísticos, con criterios cuantitativos y cuantitativos, nos van a aportar poderosos sistemas de organización y desarrollo cultural.

El que nuestros profesionales culturales cuenten con los conocimientos claves del Big Data o de la simple gestión de datos mediante Cuadros de Mando, nos va a posibilitar hacer evolucionar nuestros modelos de negocio y afrontar la transformación digital del sector de forma clara.

Y…. ¿Qué hay de lo nuestro?

En estos momentos se habla, y esto siempre es bueno, de la importancia del Sector de las Industrias Culturales y Creativas, y de la necesidad de potenciar su actividad, empezándose a considerar por todas las administraciones públicas un motor o palanca del proceso transformador que la propia sociedad está teniendo.

Pero esto que sobre el papel queda muy bien, lleva a una serie de reflexiones que me gustaría compartir con vosotros en este blog. Se habla mucho de “sector” y la verdad a mí me entra una gran duda sobre considerar a las ICC un sector o una plataforma multisectorial que permite crear sinergías para dar valor directo a la sociedad mediante la relación directa con las personas.

En estos momentos hablar del sector de las ICC es hablar de elementos en algunos casos similares y en otros tan dispares como: Artes Escénicas, Música, Patrimonio Cultural, Industrias de la Lengua, Artes Visuales, Artesanía, Edición y Medios Impresos, Audiovisuales, Videojuegos, Contenidos Digitales, Diseño, Arquitectura, Moda, Alta Gastronomía, Publicidad y Marketing… Evidentemente en muchos casos los elementos de gestión en cada tipo de entidad y organización pueden parecerse en nada o casi nada, teniendo en cuenta además que podemos hablar de entidades públicas privados, sin ánimo de lucro o mixtas.

Es evidente que todas estas entidades tienen un elemento en común, que es su “contacto directo con la sociedad por medio de las personas”, pero este aspecto ¿es lo suficientemente importante para hacer de las ICC una entidad con sentido propio? Este tema es lo que en mis conversaciones con personas que trabajan muchos años en estos sectores ponen en duda, es claro que aparecer en el “mapa sectorial” de la forma que se está haciendo es “muy importante”, pero la duda está en que si estas políticas de apoyo tienen efectividad en cada una de las organizaciones del sector.

En estos momentos que hablamos continuamente del concepto de “Customer Centric”, todo a medida del cliente, tenemos que valorar que las políticas de apoyo y desarrollo de este sector deben de responder a problemas “individuales” y no generales, llegando a saber lo que cada organización en si misma necesita, y no tener que terminar escuchando la manida frase de “Y… que hay de lo mío”.

La publicidad online para empresas culturales

La publicidad online o digital es la publicidad que se muestra ante los usuarios que navegan por diferentes sitios o aplicaciones en internet.

La publicidad online tiene una serie de características y ventajas de máxima utilidad respecto a la tradicional que debemos valorar y complementar con otras acciones que ya estemos haciendo.

Las características principales son:

· Se puede impactar en cualquier lugar del mundo
· Existen diversos formatos y tamaños (imagen, texto, video)
· Se puede dirigir a objetivos de venta u objetivos de presencia
· Es fácilmente realizable por cualquier persona
· Los presupuestos son aconsejables para cualquier organización

Las ventajas más destacadas son:

· Es mucho más económica que la tradicional:
  Se puede iniciar desde 1€/día

· Es muy fácil de segmentar:
  Desde tipos de usuarios a sus comportamientos

· Permite la interacción inmediata:
  Como responder mediante mensajes, emails o chat

· Es medible y cuantificable:
  Podemos saber que acción trae más retorno sobre la inversión realizada.


La principales plataformas publicitarias para organizaciones culturales a destacar son:

· Google Adwords Search
· Google Display
· Facebook Ads
· Twitter Ads
· InstagramAds
· MobileAds (Móviles)
· iAds (Apple)

Todas las acciones publicitarias requieren una planificación de marketing previa, detallada en un artículo anterior, para lograr los objetivos deseables para atraer público a nuestra exposición, película, función o evento que organicemos y difundir entre el público nuestro contenido o patrimonio cultural.

Acabo de comprar un libro digital, ¿puedo prestártelo?

En el mundo real, si quiero, presto los libros que compro a mis amigos (con fecha de vuelta) o, los regalo, los subrayo, los anoto, los mancho accidentalmente… hago lo que quiero porque para eso los he comprado y son míos.

No ocurre lo mismo con los contenidos digitales.

Al adquirir un producto digital, obtengo unos derechos diferentes de los que se aplican a los artículos físicos.

Principalmente, dos:

Cuando adquiero un contenido digital, como norma general, no me convierto en su propietaria, no puedo copiarlo para mi propio uso, no puedo venderlo, no puedo dejarlo en herencia, no puedo regalarlo, no puedo prestarlo, ni puedo acceder a él desde todos mis dispositivos. Obtengo una licencia de uso único, aunque hay algunas excepciones; iTunes Store de Apple, Google Play Music o plataformas de contenidos digitales como Lektu.

Cuando adquiero un contenido digital (descargo una canción online o compro un eBook) renuncio al derecho a desistir dentro de un plazo determinado, porque, aunque así lo haga, podré seguir utilizándolo. Así que, la tienda online deberá poner a mi disposición un formulario normalizado en el que, se me informe acerca de la imposibilidad de devolverlo para que lo cumplimente antes de iniciar la descarga, aceptando que renuncio a su restitución. Después deberán acusarme recibo mediante, por ejemplo, un correo electrónico.

Me gusta la música y me gustan los libros, y, los compro, sea en formato físico o digital. Por eso, no entiendo porqué debo de dejar de compartirlos (en el formato que sea) con personas de mi confianza e intercambiar experiencias frecuentemente, divertidas y placenteras. Es evidente que hay quienes identifican Internet con una barra libre, pero, también hay quienes están dispuestos a pagar (incluso un poquito más, si realmente se adquiriera el contenido digital) a los autores por sus obras tal y como sucede en el mundo real. Esto significa que también deberíamos poder seguir compartiendo entre particulares tal y como se ha hecho toda la vida, sin que la industria abuse mediante el uso de sistemas de gestión de derechos digitales (códigos DRM que no evitan que el contenido sea copiado sin permiso) que no hacen más que hartar al que paga por los contenidos, sin impedir copias fraudulentas, en un intento inútil de poner puertas al campo.

Crea espectaculares diseños con Canva

Diseña con Canva

Si estás pensando en cambiar el diseño de tu cabecera de Facebook o Twitter, quieres preparar un PowerPoint atractivo para presentar un proyecto o incluso tienes que diseñar un póster para anunciar un evento cultural, merece la pena que conozcas la herramienta online Canva.
Esta aplicación muy sencilla,  permite crear diseños de apariencia profesional. Sólo tienes que registrarte en su web y acceder al catálogo de plantillas predefinidas, que podrás personalizar cambiando el texto, los colores o las imágenes.
Algunas cosas que puedes hacer con Canva:
– Infografías
– Cabeceras de Redes Sociales
– Pósters
– Presentaciones
– eBooks
– Material de Marketing: flyers, tarjetas de visita
– Cabeceras de Newslwtter
Si no conoces Canva, te animamos a que dediques unos minutos a descubrir el sinfín de posibilidades que ofrece la herramienta.

Emoción, turismo cultural y redes sociales

Todos hablan, opinan, recomiendan y remarcan el impacto de las redes sociales en la sociedad, Facebook superó hace años los 1.000 millones de usuarios en todo el mundo. Sin embargo, su aplicación a la industria turística todavía da muestras de no haber alcanzado el nivel de uso y capacidades que todos predecían.

Pero lo datos son aplastantes, sin duda el sector turístico el que más uso hace de las redes sociales. Lógico y natural cuando hablamos de un entorno donde las personas queremos compartir experiencias, donde hablamos de amigos, de lugares, de imágenes, de sensaciones, … sin duda el entorno perfecto, un binomio mágico. Continuar leyendo “Emoción, turismo cultural y redes sociales”

Branding y Naming , fundamentales en el marketing para museos

museo nombre

Cualquier museo que aspire a tener sentido de permanencia, debe tener en cuenta el marketing como algo estratégico y permanente, pero de todo lo que es marketing, ¿qué debemos priorizar?. No hay lugar a dudas, el branding.

Y, ¿qué es el branding?

Es el proceso de crear, desarrollar y transmitir una marca, en nuestro caso nuestro museo . Todo estos procesos suponen un trabajo continuo y bien organizado bajo una estrategia estudiada y aprobada por las personas que componen el museo.

El branding, identidad de marca, tiene varios componentes a trabajar de modo estructurado, como son la identidad corporativa, los elementos visuales, logotipo, edificios, cultura corporativa laboral, relaciones públicas y en paralelo a todas ellas el naming. Y, ¿qué es el naming ? ¿Por qué es tan importante? ¿Cómo se crea un buen naming?

¿Qué es el naming?

Naming, poner nombre a una marca con el objetivo que se diferencie del resto, en nuestro caso, el nombre que tiene nuestro museo y que sea claramente identificable cuando el nombre se lee, ve o escucha su nombre. El Louvre, con un trabajo bien ideado y de modo continuo,ha logrado diferenciarse del resto y su nombre se asocia lo que realmente quiere transmitir a las personas.

¿Por qué es tan importante el naming para un museo?

La principal razón es que las personas deben reconocer ese nombre con el museo que se detalla, eso hará que tengamos mayores posibilidades de atraer a esas personas y a sus cercanos a nuestro museo ya que no habrá confusión posible.

¿Cómo crear y mantener un buen naming?

La creación de un nombre para nuestro museo no se basa en una buena inspiración, se trata de realizar un trabajo de creación bajo unos criterios estudiados.

Los criterios que debemos tener en cuenta para un buen naming para nuestro museo son:

1. El nombre no es un juego, es la reputación del museo.
2. Incluir todas las personas implicadas, incluso profesionales externos.
3. Obtener un número suficiente de opciones para elegir posteriormente la más adecuada.
4. Tener en cuenta características de a quien se comunicará, tanto geográficas, culturales como demográficas.
5. El aspecto jurídico y registro de marca y patentes debe estar resuelto.
6. Hacer un test del nombre y ver si se sientan cómodos con el que se elija.
7. El naming es sólo el inicio para crear posteriormente la identidad visual.

El naming del museo ira con la historia del museo constantemente, por lo cual, debemos comprobar periódicamente si se asocia el nombre y la idea que transmite para que sea natural su convivencia y los usuarios así lo asocien.

Principales Retos para las Industrias Culturales y Creativas

retos industrias creativas

Las Industrias Culturales y Creativas (ICC), se están convirtiendo en un sector clave en el desarrollo productivo, la competitividad y el empleo tanta a nivel local como europeo. Aparte de esta función más “económica”, las ICC están contribuyendo a la cohesión social, la promoción de la diversidad cultural, la circulación de información y el conocimiento, así como la generación de valores específicos.
Las ICC ofrecen una serie de ventajas competitivas que son de especial interés en la economía de conocimiento actual:
• El crecimiento del número de empresas relacionadas con la creatividad y los nuevos medios es imparable, siendo cada vez más relevantes tanto social como económicamente.
• El mercado laboral en general demanda perfiles con competencias desarrolladas en la creatividad, comunicación y la resolución de problemas.
• El mercado valora más productos y servicios originales, singulares, rentables y atractivos.
• La localización de proyectos empresariales tiene en cuenta factores como la disponibilidad de perfiles creativos y la calidad de vida que la zona ofrece.
En estos momentos el sector de las ICC suponen el 3% del empleo global del estado, pero siendo el 61,3% de las empresas del sector autónomos sin empleados, y el 31,8% empresas con menos de 3 empleados, esto indica la atomización de este sector.
Además tenemos que el 42,6% de las empresas de las ICC se encuentras situadas en las CCAA de Madrid y Cataluña, marcando una concentración clara de las actividades del sector.

Las ICC tienen por delante una serie de retos, que no son solo en el ámbito local sino en el ámbito Europeo, estos retos son los siguientes:
1. Conocer y afrontar nuevos modelos de negocio para adecuarnos a los nuevos comportamientos de los consumidores.
2. Escasa experiencia en el desarrollo de proyectos en Cooperación, ya sea con empresas del mismo sector o con empresas de otros sectores.
3. El Mercado internacional; grande pero con otros niveles de exigencias que para un sector micro es difícil abordar.
4. La Capacitación de los profesionales culturales, debemos de contar de personas preparadas para afrontar un proceso estratégico con garantías.
5. Problemas de Financiación, tanto a nivel interno o empresarial, como a nivel externo por medio de otras entidades u organizaciones (Ayudas, Subvenciones..)
6. La Propiedad Intelectual, su valoración y el valor de nuestros negocios.

 

Pero para afrontar estos retos las ICC contamos con una serie de fortalezas que debemos de poner en valor y de esta forma nos sirvan de palanca para la evolución, estas fortalezas son:
• Sector muy dinámico y flexible, siempre con ánimo y ganas.
• Gran diversidad de contenidos culturales y creativos.
• Profesionales con experiencia y talento contrastado.
• Gran riqueza del patrimonio cultural y creativo, tanto a nivel local como global.
• Iniciativas de I+D+i vinculadas a las ICC por medio de plataformas tecnológicas y universidades.
• Las TIC y las ICC con sinergías claras y cada vez más evidentes.
• Nuevas formas de distribución de contenidos digitales.
• Alta demanda del mercado, ávido en nuevos productos y servicios innovadores.

Todo esto nos debe hacer reflexionar que el sector de las ICC es un sector que debe de aprovechar una oportunidad clara para ser punta de lanza en un mercado global.

La cultura y su impacto

Entendemos por cultura a todas aquellas manifestaciones materiales, espirituales e ideológicas que representan a una sociedad. La cultura se relaciona con el desarrollo de nuestra actitud pues nuestros valores influyen en la forma en que vivimos. Los valores dan forma a lo que pensamos, a cómo procedemos y a nuestra manera de ser. La cultura nos da una identidad y los valores nos dan un sentido de pertenencia.

Cada uno de nosotros se siente representado por un grupo de tradiciones, elementos, formas de pensamiento, formas de actuar, etc. Ahora bien, la cuestión que quería plantear a través de este artículo era el siguiente, ¿cómo se mide el impacto de la cultura? Se habla mucho de ello pero, ¿realmente sabemos medirlo?

Es importante que los profesionales del sector cultural y patrimonio controlen los instrumentos de medición. Se trata de herramientas que nos ayudan a medir y a conocer el impacto económico que se ha conseguido gracias a la inversión realizada en la cultura. Para empezar a trabajar con estas herramientas os invito a participar en el curso práctico online Impactos de la Cultura que se celebrará en breve, el próximo septiembre.