El cambio de paradigma legislativo: ¿por qué se asustan las Administraciones Públicas?

Administracion publica

Hace unos días tuvimos ocasión de participar en un foro acerca del impacto en las administraciones de las nuevas leyes, la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas; y la Ley 40/2015, de 1 de octubre, del Régimen Jurídico del Sector Público. La protesta era unánime: no es posible cumplir en plazo, se debería haber dejado un margen más amplio, el legislador no ha tenido en cuenta que aún no estamos preparados, etc.

Desde nuestro punto de vista, estas protestas están injustificadas, en la medida en la que, al menos desde el 22 de junio de 2007, las Administraciones Públicas deberíamos haber ido adoptando de manera fluida el cambio de paradigma legislativo, y en un alto porcentaje no lo hemos hecho. El legislador nos ha concedido un margen de nueve años, durante los cuales se han promulgado más y más normas que sistemáticamente hemos ignorado, confiando en la perennidad del cómodo recurso a la Ley 30/92, un territorio misericordioso por bien conocido. Hemos desoído las hojas de ruta de la Agenda Digital para Europa y para España. Ni siquiera nos hemos tomado la molestia de echar un vistazo a lo que sucedía en la sociedad: ¿acaso nadie ha descargado apps en sus dispositivos móviles? ¿Nadie ha reservado restaurante o ha pagado la O.R.A. a través de ellas? ¿Nadie ha visto cómo se desarrollaban proyectos de Smart Cities? ¿Nadie ha pensado que tales proyectos estaban tan sujetos a derecho como cualquier otro?

Es cierto que la Ley 11/2007, de 22 de junio, de Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos se quedaba corta, muy corta: no se atrevía a destituir a la sagrada Ley 30/92, no establecía un procedimiento sancionador, dejaba un amplio margen potestativo, no obligaba a comunicar sus derechos a la ciudadanía. Pero era una ley, y las leyes se promulgan para ser cumplidas. Si no lo hemos hecho – como no lo hemos hecho con el Esquema Nacional de Seguridad, el Esquema Nacional de Interoperabilidad, las Normas Técnicas que lo desarrollan, la legislación sobre reutilización de información, sobre transparencia, sobre los nuevos medios de identificación y firma electrónica, sobre impulso de la sociedad de la información, sobre una protección de datos renovada, sobre modernización del Judicial, y tantas otras – la solución no es llorar, lamentarse ni pedir moratorias. Hemos tenido nueve años y las señales eran claras. ¿Quién no ha tomado café en un mentidero, en el que se rumoreaba que las nuevas leyes estaban a punto de aterrizar? ¿Quién no ha tenido en la mano sus anteproyectos?

El lobo ha llegado. Parafraseando a Max Weber, podemos dar la espalda y permitir que nos devore; pero no creemos que sea la respuesta correcta. No tenemos mucho tiempo, y el consuelo de la Ley 30/92 ya no está para sacarnos del apuro. Plantemos cara, estudiemos, trabajemos duro. Si no lo hacemos así, el futuro, al que durante tantos años hemos despreciado, caerá sobre nosotros y no podremos rendirle cuentas. Ni a él, ni a la sociedad a la que servimos, ni a nosotros mismos.

La Gestión de las Personas, reto para las organizaciones culturales

Gestión Personas Empresas Cultura

En estos momentos de gran incertidumbre, cuando aún no tenemos claro si hemos salido de una crisis, y aunque todos los indicadores marcan cierta tendencia de mejora, existen expertos que nos dicen que podemos entrar en otra crisis mayor. Es por ello que uno de los aspectos clave que no podemos perder de vista es la gestión de las personas de nuestras organizaciones.

Es evidente que nuestras organizaciones culturales son empresas que cuentan con un activo clave: los profesionales culturales. Muchos de los éxitos y fracasos de las organizaciones culturales son debidos básicamente por la adecuada gestión de nuestro recurso clave: las personas. Es por ello que en estos momentos de especial incertidumbre la adecuada gestión de nuestros recursos humanos puede suponer el éxito de nuestro proyecto cultural, haciendo de las personas el eje clave que traccionará desde la venta hasta la gestión operativa del proyecto.

Para ellos tenemos que tener siempre en mente una serie de claves que nos permitan realizar una gestión efectiva de nuestras personas:

Clave 1: Planificación:
Toda organización debe de conocer qué tipo de personas y perfiles va a necesitar para el desarrollo del proyecto. Esto no debemos de obviarlo, y debemos de trabajar de forma continua en tener claros los perfiles necesarios, competencias, roles, medios de selección etc. Esto nos evitará errores y pérdidas de tiempo en los momentos clave

Clave 2: Selección y Reclutamiento
Los procesos de selección y reclutamiento, son como un casting para nuestra obra, y por ello siempre queremos contar con los mejores profesionales ¿Y cómo lo hacemos? Debemos de ser motivadores vendiendo nuestro proyecto profesional y contando con los canales de selección y reclutamiento más adecuados para cada tipo de perfil (procesos externos o internos).

Clave 3: Formación
Las personas incorporadas deben de tener unos conocimientos, pero desde nuestra organización debemos de ofrecerles un plan de desarrollo personal y profesional que se plasme en un plan de formación efectivo, que a su vez permitirá un mejor desarrollo de su desempeñó y a la vez un efecto motivador claro-

Clave 4: Liderazgo
No debemos de confundir liderazgo con jefatura, y es claro que las personas valoramos mucho el tener un líder que nos permita crecer, que nos permita trabajar por objetivos, que nos de herramientas y que luego las personas desarrollemos el proyecto. Es evidente que en estas épocas de incertidumbre la organización necesita de un faro que de luz y marque un rumbo, para que la tripulación vea el destino y trabaje en fijar el rumbo.

Clave 5: Motivación
Este es uno de las claves de todas las empresas, lo que es claro es que no existe una receta que facilite la motivación de las personas. Cada persona valora de una forma diferente un premio, y es claro que el líder de la organización debe de conocer a su personal para conocer que es lo que más valora su gente como efecto motivador e intentar aplicarlo. No siempre ganar más dinero es motivante, al menos a largo plazo.

Clave 6: Evaluación del desempeño
Todas las acciones que desarrollen las personas han de medirse, es por ello que debe de haber siempre un feedback con las personas para analizar el cumplimiento de los objetivos, que lleven a procesos de reconocimiento, premio o incluso castigo. Todo ello con el fin de hacer del proceso un sistema serio y medible.

¡Porqué en el ámbito cultural también nos podemos formar!

estudiar cultura

No podemos negar que la crisis económica que hemos/estamos sufriendo a repercutido directamente en la cultura.

Porque todos sabemos que una sociedad mas culta supone una sociedad mas crítica y con mas saber. Por lo que lo primero de lo que ha prescindido y se ha recortado desde el gobierno ha sido la cultura, porque la cultura no es “rentable” y en tiempos de crisis sólo interesa crear rentabilidad.

A pesar de todo esto, los movimientos culturales y agentes implicados en la cultura van luchando e imponiendo; que la cultura es un valor patrimonial para nuestro futuro y luchando por la no privatización de los espacios púbicos culturales.

La cultura un campo que está en constante cambio, creando y desarrollando nuevos ámbitos culturales y que se mantiene viva a pesar de los tiempos que corren. Porque muchos de los agentes culturales son creadores por encima de todo (crisis económicas incluidas).

Por todo esto, debemos seguir formándonos en cultura y dar pasos hacia adelante para seguir aumentando ese patrimonio cultural que dejaremos a los que vengan por detrás.

Porque la formación también es cultura y que mejor que formarnos en cultura.

Ahora puedes encontrar la formación actualizada en cultura en http://asmoz.org//es/area_curso/sector-cultural/ 

Seseña y otros vertederos ante el derecho europeo

Seseña y otros vertederos ante el derecho europeo

La problemática jurídica y de gestión pública sobre los residuos ha tenido un punto de inflexión negativo en el vertedero de neumáticos de Seseña. Una cadena de incumplimientos e irresponsabilidades de distinta naturaleza que acabó con el incendio del vertedero, las consiguientes emisiones contaminantes y la necesidad imprescindible de depurar las correspondientes responsabilidades.

Sin embargo, los incumplimientos de diversas Administraciones en materia de residuos no es algo nuevo ni exclusivo del vertedero de Seseña. El 25 de febrero de 2016 el Tribunal de Justicia de la UE ha dictado una interesante Sentencia por el reiterado incumplimiento en España del Derecho Comunitario en materia de vertederos y las obligaciones derivadas de la Directiva 1999/31. (Asunto C-454/14).

SENTENCIA DEL TRIBUNAL DE JUSTICIA (Sala Octava) de 25 de febrero de 2016

La Sentencia afecta directamente a más de 30 vertederos de diferente titularidad y características distribuidos por toda la geografía española, por lo que el Derecho Europeo ha vuelto a poner de manifiesto las carencias de la aplicación del Derecho Europeo en España y los evidentes riesgos ambientales que ello supone.

Esta importante jurisprudencia y otras muchas sobre residuos y cuestiones ambientales serán objeto de estudio y análisis práctico en la 20ª edición del Máster on line en Derecho Ambiental que organizamos desde la Universidad del Páis Vasco y la Fundación Asmoz: http://mida.asmoz.org

Derecho Ambiental y la participación en las decisiones públicas

El carácter público de las decisiones sobre medio ambiente es evidente. Así, la división que la Constitución española lleva a cabo de los derechos de participación -arts. 9 y 23 fundamentalmente- concuerda con lo anterior. El sentido de estos artículos es exigir el reconocimiento y tutela de los derechos de participación en las decisiones públicas y la garantía de fórmulas de participación ciudadana sobre estos derechos, directamente vinculados con el desarrollo individual y colectivo de todas las personas. Este fenómeno afecta directamente también el ámbito ambiental internacional (1).

Un punto de inicial en la materia lo otorga el derecho de participación respecto al derecho a un medio ambiente adecuado del art. 45 CE que afecta a toda la legislación ambiental sectorial.

Sin participación, por otro lado, las decisiones que afectan a los ciudadanos carecen a priori del beneplácito que otorga la legitimidad de una decisión gestada consensuadamente o asumida en el curso de un procedimiento administrativo (2) donde la participación del público se pueda configurar como algo más que un requisito puramente residual (3).

En línea con estas reflexiones, nuestro querido Demetrio LOPERENA, creador y Director durante mucho tiempo del Master en Derecho Ambiental de la UPV/EHU, sostiene que la participación pública de cara a los procedimientos que afecten al medio ambiente, se sustenta en tres pilares básicos:

  • “Exigencia democrática;
  • Llamada a la aportación imaginativa de los grupos de interés;
  • Vía de prevención de conflictos sociales”.(4)

 

Estos aspectos, junto a muchos otros de gran interés actual, son parte integrante del programa de nuestro Máster on line en Derecho Ambiental que se prepara ya para su vigésima edición: Derecho Internacional, Derecho Europeo, cambio climático, pesquerías, energía, derechos humanos, contaminación acústica y atmosférica, Derecho Administrativo, Evaluación de Impacto, residuos, Derecho Civil y Penal, etc, son algunos avances de nuestro programa.

 

Referencias:

(1) C. NAPIER, “Environmental conflict resolution”, Cameron May, Int. Law & Policy, London, 1998.

(2) Vid. A. JIMÉNEZ JAEN, “Evaluación de Impacto Ambiental y Procedimiento Administrativo”, Revista de Derecho Ambiental, nº12, 1994.

  1. EZEIZABARRENA, “El principio constitucional de participación ante la Evaluación de Impacto Ambiental de las grandes infraestructuras”, Instituto Vasco de Administración Pública, 2006.

(3) Vid., T. R. FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, “Los principios constitucionales del procedimiento administrativo”, Gobierno y Administración en la Constitución Vol. I, Madrid, 1988.

(4) D. LOPERENA, “Los principios del Derecho ambiental”, Civitas-IVAP, 1998, pág. 108.

 

5 aspectos para crear una estrategia eficaz para atraer visitantes a tu museo

Estrategias para atraer visitantes a tu museo

Una de los aspectos más importantes que debes cuidar en la gestión de tu museo es el número de visitantes que acceden a las muestras que organizas. Es esto uno de los mayores retos a los que se enfrenta cualquier exposición y ante el cual debes tener una visión acertada y una estrategia precisa para lograrlo. Hoy en día existe una competencia mayor por atraer visitantes por lo cual es importante conocer como atraer publico a tu museo

Para ello has de seguir unos puntos que te faciliten la consecución del número de visitantes que deseas vengan a tu museo. A continuación detallamos los 5 aspectos básicos para realizar la estrategia para atraer los visitantes.

1- Analiza cual es el tipo de visitante en tu museo
Este es el aspecto inicial que debemos acotar, puesto que en función de la decisión que tomemos nuestras acciones serán de un tipo o de otro totalmente diferente. Los aspectos fundamentales son la edad, lugar de residencia, idioma y nivel económico.

2 – Detalla los puntos mas valorables de tu museo
Aquí es donde debes saber que le interesa al público para posteriormente utilizarlo en las comunicaciones que hagas para llegar a mas personas que decidan ir a tu museo. El listado que realices no debe superar 5 puntos.

3 – Decide los canales de comunicación que utilizarás en tu promoción
Aquí debes valorar los canales en los cuales realizarás la comunicación pudiendo ser un conjunto de ellos. Los canales a tener en cuenta serán, internet, televisión, radio, medios impresos, publicidad, canales físicos(vallas, folletos, carteles, …) Los canales a decidir se basarán en las características de los visitantes que anteriormente has listado como visitante tipo.

4 – Decide los medios de comunicación que contratarás en tu promoción
Una vez este decididos los canales, deberás detallar en que medios exactamente realizarás la promoción, teniendo en cuenta que previamente habrás pedido presupuesto si así lo requiere el medio que decidas posteriormente contratar. Los medios de comunicación por los que vayas a decidirte deben cumplir el que sean del gusto de los visitantes tipo que detallaste en el punto inicial. El listado de medios no debe sobrepasar 5 por canal para llevar así una gestión eficaz de las campañas que realices.

5 – Optar por el mensaje a comunicar
El mensaje es la clave fundamental para que los futuros visitantes entiendan perfectamente lo que encontrarán al ir a tu museo y tomen así la decisión de hacerlo.
Este mensaje debe estar basado en los puntos valorarles que previamente habías detallado y que ahora comunicarás de modo sencillo y claro para lograr la máxima eficacia. El mensaje deberás adecuarlo a cada canal de comunicación que vayas a realizar

Una vez hayas realizado todo esto podrás realizar tu estrategia para atraer visitantes a tu museo, una vez iniciada y para lograr aun mayor eficacia deberás controlar que canales y medios traen mayor numero de visitantes a tu museo, este control lo podrás hacer mediante encuestas, buzones de sugerencias, preguntas y otros que consideres oportunos.

¿Cuidas tu Identidad Digital y Reputación Online?

branding personal

Las estadísticas dejan claro que a nivel estatal el 50% de la población navega diariamente por internet. Todas estas personas cuentan con un perfil en redes sociales o no tardarán mucho en creárselo. La mayoría de nosotros/as, tenemos presencia en redes sociales, tales como Facebook, Twitter, Instagram o LinkedIn.

 

A pesar de que, al comienzo, las redes sociales fueron creadas para ámbito personal o para reforzar las relaciones personales, aparte de éstas, el uso de las redes sociales profesionales va en aumento hoy en día.

 

Éstas últimas pueden llegar a ser interesantes tanto como para las personas como para los negocios. Mientras las personas las utilizarán para la búsqueda de empleo o para ampliar su red de contactos, las empresas o negocios las aplicarán para dar con nuevas colaboraciones, clientela o incluso para encontrar socios/as.

 

Tanto en las personales como en las profesionales, además de conseguir visibilidad será imprescindible ganarse la confianza de las personas seguidoras. Cómo no, también habrá que garantizar la calidad de nuestra comunidad y el nivel de conocimientos existente dentro de las personas que la componen.

 

Aunque parezca paradójico, el avance de la sociedad de la información y las nuevas tecnologías de comunicación web 2.0 ha supuesto que los entornos digitales sean altamente participativos mientras la sociedad en la que vivimos es cada día más individualista. Para conseguir éxito en los entornos digitales, es necesario estar en contacto continuo con personas o profesionales, proporcionar nuestras opiniones o compartir conocimientos bajo nuestra autoría.

 

Los diferentes contenidos, fotos, opiniones y demás que vamos colgando en los entornos digitales (redes sociales, blog, páginas web…) van creando poco a poco nuestra Huella Digital. Cualquier persona de ámbito personal o profesional que escriba nuestro nombre en el buscador de Google podrá tener acceso directo a toda información publicada en relación a nuestra persona.

 

Toda esta información publicada o no por nosotros/as, formará a su vez nuestra Identidad Digital. Más nos vale tener bajo control dicho aspecto para evitar que en un proceso de selección o en otro tipo de proceso pueda llegar a ser un factor que no juegue a nuestro favor.

 

Para terminar, la primera impresión que proporcionamos en la red se puede definir como la carta de presentación que ofrecemos en internet, conocida como Reputación Online. Dependiendo de la imagen que proyectemos mediante nuestra Identidad Digital, dicha Reputación Online será positiva, negativa o inexistente.

Si quieres saber más sobre la Identidad Digital, puedes acceder al curso de Marca Personal

Internet como motor del comercio internacional: un pequeño apunte a tener en cuenta en la redacción de los contratos

Comercio internacional

A nadie se le oculta que Internet –entre otras cosas- ha resultado ser un potenciador de las relaciones de comercio internacional. Hace unos años, con los mecanismos tradicionales, lanzar un producto u ofertar un servicio en un mercado extranjero era una decisión que implicaba riesgos y que no estaba al alcance de cualquier productor. Actualmente, al menos para los productos y servicios dirigidos a los consumidores, dirigirse a otros mercados trasnacionales es una operación mucho más sencilla.

Esta circunstancia va unida al hecho del crecimiento del volumen de las transacciones online a nivel mundial: se prevé que las ventas alcancen los 1.155,7 miles de millones de dólares en 2016; 1326 miles millones en 2017 y 1.500 miles millones en 2018.

Una cuestión digna de atención es que, al no existir una unificación normativa de la protección al consumidor, los diferentes niveles de salvaguarda de sus derechos pueden variar de una zona a otra. Este hecho viene unido a otro cómo es la proliferación de cláusulas abusivas en los contratos y al desconocimiento de sus derechos por los consumidores.

Es decir, en muchos de los contratos de consumo online es difícil acceder a las condiciones generales, además, la conducta general de los consumidores es aceptar dichas condiciones sin haberlas leído para, así, poder proseguir con la compra. De esta manera muchos proveedores incluyen cláusulas que implican reducciones en los plazos de devolución del producto o, incluso penalizaciones; establecen el cargo de los gastos de dicha devolución al consumidor; imponen la obligación de dirimir sus eventuales controversias ante los tribunales del estado del proveedor o ante mecanismos arbitrales por él designados, etc…

Todo ello sin tener en cuenta que, desde el punto de vista formal, las páginas web no permiten, en muchos casos, una lectura clara de las condiciones de aceptación de los respectivos contratos.

Queda por decir ahora que, por algún mecanismo psicológico muy arraigado, las personas que dan su consentimiento a este tipo de cláusulas abusivas, entienden que no pueden reclamar contra la letra del contrato que han aceptado.

Pues bien, esto no es así: la legislación que protege a los consumidores, tanto en la Unión Europea (UE) como en Estados Unidos, permite que éstos obtengan el máximo nivel de protección aun cuando hayan renunciado a él en el contrato en la mayoría de los casos.

Es decir, poco importa que firmemos una renuncia al derecho de desistimiento o que admitamos correr con los gastos de devolución. La legislación de la UE –y de muchos otros países- nos permite impugnar dichos acuerdos por entender que se trata de derechos poco menos que irrenunciables.

Poco importa también que admitamos recurrir a tribunales del estado del vendedor porque en la mayoría de los casos, la normativa de la UE en vigor (y en muchos casos también la de muchos estados de los Estados Unidos) nos permitirá demandar al proveedor ante los tribunales de nuestro domicilio.

Este pequeño apunte sirve como información tanto al consumidor como al proveedor de bienes y servicios en el tráfico internacional que desea garantizarse unas ventajosas condiciones en la transacción pero que puede ver cómo cualquier tribunal enmienda la letra de su contrato.

Razones que hacen la dirección de proyectos imprescindible

dirección de proyectos

Es una evidencia que los ciclos de vida de los productos y servicios son cada vez más cortos. Tan pronto como nos resulta familiar el término 3G comenzamos a oír hablar de 4G. Para las empresas e instituciones lo anterior conlleva la necesidad constante de innovación para no ser eliminados del mercado o sector de actividad. Cada vez cobra más importancia no tanto gestionar las operaciones habituales del negocio (explotación), sino gestionar la “exploración”, entendida ésta como la innovación, ya sea en producto, servicio, estrategia de marketing, etc. La exploración, es decir los esfuerzos temporales llevados a cabo para crear nuevos servicios y/o productos, son evidentemente proyectos, en contraposición a las operaciones repetitivas.

Incluso la necesidad de ser más eficientes en cuanto a tiempos de producción, procesos, procedimientos, plazos de entrega de productos y/o plazos de resolución de cualquier tipo de problema, es decir en general mejorar cualquier tipo de operación interna requiere también del abordaje por medio de proyectos. Ni siquiera hablamos ahora de “saltos” en relación al mercado o al producto/servicio, sino del simple hecho de mejorar rutinas internas de la organización.

Hoy en día la mayoría de las organizaciones –ya se trate de empresas u otro tipo de instituciones sin ánimo de lucro– ha desarrollado un Plan Estratégico. Es un hecho innegable que la mayoría que la mayoría de ellas crean planes bien estructurados, con los objetivos perfectamente definidos y las estrategias para lograrlos bien perfiladas. Pero no es menos cierto que hay muy pocas organizaciones que despliegan correctamente la estrategia, que son capaces de implementar aquello que brillantemente habían definido a través de un proceso sistemático y bien conocido. También este despliegue, la puesta en valor del Plan Estratégico de la organización se lleva a cabo mediante proyectos.

La idea de proyecto nos sitúa en un escenario en el que las operaciones repetitivas – en cualquier ámbito, tanto del profesional como del personal – son cada vez más cortas. Hemos escuchado muchas veces el latiguillo de que “lo único que permanece constante es el cambio”. Pues bien, es el concepto de DIRECCIÓN DE PROYECTOS el que –metafóricamente– “recoge” esta realidad, esta necesidad de cambiar, pero haciéndolo de forma científica, sistemática, aplicando no solo el sentido común, sino todo un cuerpo de conocimiento que se ha mostrado eficaz a lo largo de muchos años y en proyectos de todo tipo.

Nuestros sistemas de Educación se están focalizando cada más en la adquisición COMPETENCIAS, en contraposición a los saberes. No se trata ya de saber “muchas cosas”, sino de saber aplicarlas en entornos determinados y con actitudes adecuadas. Y una de las competencias básicas es la COMPETENCIA EN APRENDER A APRENDER. Se trata –desde un punto de vista individual– de ser competentes y eficientes en interiorizar –de forma constante– nuevas ideas y conceptos y aplicarlos a lo largo de nuestra vida. Es ya una realidad que las largas carreras profesionales basadas en la ejecución repetitiva de las mismas rutinas –por muy complicadas que éstas sean– están desapareciendo. De ahí la necesidad de ser competentes en la nueva realidad del cambio constante, de ser competentes en aprender a aprender.

Y si lo anterior es fundamental e imprescindible a nivel individual, digamos de práctica personal, es evidente que también lo es a nivel de institución. Y esta “competencia organizacional” en aprender a aprender, en transitar continuamente de lo repetido y conocido a lo nuevo –se materializa precisamente mediante los proyectos, tal y como lo entendemos: un esfuerzo temporal que da como resultado algo que no existía antes, algo nuevo.
¿Por qué se está tardando tanto –en una sociedad de cambio constante– en asumir la idea de que una Dirección de Proyectos profesionalizada es fundamental, a largo plazo incluso más que las operaciones repetitivas de nuestras organizaciones?

Cuatro errores que debes evitar a la hora de comunicar tu marca visualmente

La web es eminentemente visual, y como una imagen vale más que mil palabras te indicamos cuatro errores básicos que debes evitar para que tu marca personal se transmita de manera eficaz.

  1. 1 · A la hora subir una foto a Internet (logo, foto de perfil, etc.), asegúrate de que cumpla los requisitos mínimos para su visualización en pantalla: la resolución ha de ser de 72 píxeles por pulgada (ppp) y con un perfil de color RGB.
  2. 2 · Hoy en día, tener presencia en la redes sociales es prácticamente una condición sine qua non para dar a conocer tu marca y hacerla más visible. Por ello, es muy importante que tengas en cuenta las medidas que cada una de las redes sociales establece para sus fotos (portada, perfil, enlace…) y sacarles así el máximo partido. Puedes ver los tamaños establecidos por las redes sociales en este enlace.
  3. 3 · Por mucho que respetes la resolución mínima para imágenes en pantalla y las medidas de las redes sociales, no servirá de nada si las deformas o estiras a lo ancho o a lo alto, ya que este tipo de alteraciones dan un aspecto descuidado y poco profesional. Por lo tanto, a la hora de escalar una imagen, es muy importante que la aumentes o reduzcas de manera proporcional.
  4. 4 · Si elaboras un logotipo, asegúrate de que no sea maltratado ni invadido por otras marcas. Para ello, establece un espacio mínimo de protección, de modo que ninguna otra imagen se solape o quede demasiado cerca de tu marca.

Por supuesto, elaborar una marca personal es mucho más que subir imágenes a Internet. Si quieres conocer cómo construirla desde cero, gestionarla y aprender a exprimirla al máximo, puedes echarle un vistazo al curso de Personal Branding de la Fundación Asmoz.