¿Cuidas tu Identidad Digital y Reputación Online?

Las estadísticas dejan claro que a nivel estatal el 50% de la población navega diariamente por internet. Todas estas personas cuentan con un perfil en redes sociales o no tardarán mucho en creárselo. La mayoría de nosotros/as, tenemos presencia en redes sociales, tales como Facebook, Twitter, Instagram o LinkedIn.

 

A pesar de que, al comienzo, las redes sociales fueron creadas para ámbito personal o para reforzar las relaciones personales, aparte de éstas, el uso de las redes sociales profesionales va en aumento hoy en día.

 

Éstas últimas pueden llegar a ser interesantes tanto como para las personas como para los negocios. Mientras las personas las utilizarán para la búsqueda de empleo o para ampliar su red de contactos, las empresas o negocios las aplicarán para dar con nuevas colaboraciones, clientela o incluso para encontrar socios/as.

 

Tanto en las personales como en las profesionales, además de conseguir visibilidad será imprescindible ganarse la confianza de las personas seguidoras. Cómo no, también habrá que garantizar la calidad de nuestra comunidad y el nivel de conocimientos existente dentro de las personas que la componen.

 

Aunque parezca paradójico, el avance de la sociedad de la información y las nuevas tecnologías de comunicación web 2.0 ha supuesto que los entornos digitales sean altamente participativos mientras la sociedad en la que vivimos es cada día más individualista. Para conseguir éxito en los entornos digitales, es necesario estar en contacto continuo con personas o profesionales, proporcionar nuestras opiniones o compartir conocimientos bajo nuestra autoría.

 

Los diferentes contenidos, fotos, opiniones y demás que vamos colgando en los entornos digitales (redes sociales, blog, páginas web…) van creando poco a poco nuestra Huella Digital. Cualquier persona de ámbito personal o profesional que escriba nuestro nombre en el buscador de Google podrá tener acceso directo a toda información publicada en relación a nuestra persona.

 

Toda esta información publicada o no por nosotros/as, formará a su vez nuestra Identidad Digital. Más nos vale tener bajo control dicho aspecto para evitar que en un proceso de selección o en otro tipo de proceso pueda llegar a ser un factor que no juegue a nuestro favor.

 

Para terminar, la primera impresión que proporcionamos en la red se puede definir como la carta de presentación que ofrecemos en internet, conocida como Reputación Online. Dependiendo de la imagen que proyectemos mediante nuestra Identidad Digital, dicha Reputación Online será positiva, negativa o inexistente.

Si quieres saber más sobre la Identidad Digital, puedes acceder al curso de Marca Personal

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