3 razones para añadir podcasts a tu blog cultural

beneficios del podcast

Un podcast es un archivo de audio que se puede escuchar mediante streaming y que incluso puede ser descargado y escuchado en cualquier momento en un dispositivo como una tablet, un smartphone o un pc.

Es un formato que está en auge y que cada día tiene más consumidores, por lo tanto, incluir este tipo de contenidos puede aportar una serie de beneficios a tu blog:

1. Fidelización de tu audiencia. Puedes presentar el contenido de una forma más completa y aportar un valor añadido a tus publicaciones. Si publicas podcasts de calidad y además lo haces de forma periódica puede ser un plus para que los lectores vuelvan a tu blog y conseguir su fidelización.
2. Mayor visibilidad. Publicar tus audios en plataformas de alojamiento de podcasts aumenta la posibilidad de que los usuarios te encuentren. Algunos de los directorios más utilizados son: iTunes, iVoox o Stitcher.
3. Posicionamiento en tu sector. Publicar contenidos de calidad te ayudará a posicionarte como referente en un tema y mejorar tu marca. Por ejemplo, añadir entrevistas con expertos puede ser una buena forma de conseguir audiencia y aumentar tus relaciones conectando con personas de tu mismo sector.

¿Y qué necesitas para crear un podcast?
Sólo necesitas un programa para grabarlos. Existen muchas herramientas para ello pero Audacity, por ejemplo, es una buena opción.
Una vez que tengas el archivo de audio debes publicarlo en alguna plataforma de alojamiento de podcasts (iVooc, iTunes o Stitcher por ejemplo) e insertarlo en tu blog.

Por lo tanto, no hay duda de que el podcasting es una buena estrategia de comunicación. Si quieres profundizar en más herramientas que existen actualmente  y que están en auge, te recomendamos el curso sobre “Comunicación Cultural 2.0” que hemos organizado para febrero de 2017.

¿Cuidas tu Identidad Digital y Reputación Online?

branding personal

Las estadísticas dejan claro que a nivel estatal el 50% de la población navega diariamente por internet. Todas estas personas cuentan con un perfil en redes sociales o no tardarán mucho en creárselo. La mayoría de nosotros/as, tenemos presencia en redes sociales, tales como Facebook, Twitter, Instagram o LinkedIn.

 

A pesar de que, al comienzo, las redes sociales fueron creadas para ámbito personal o para reforzar las relaciones personales, aparte de éstas, el uso de las redes sociales profesionales va en aumento hoy en día.

 

Éstas últimas pueden llegar a ser interesantes tanto como para las personas como para los negocios. Mientras las personas las utilizarán para la búsqueda de empleo o para ampliar su red de contactos, las empresas o negocios las aplicarán para dar con nuevas colaboraciones, clientela o incluso para encontrar socios/as.

 

Tanto en las personales como en las profesionales, además de conseguir visibilidad será imprescindible ganarse la confianza de las personas seguidoras. Cómo no, también habrá que garantizar la calidad de nuestra comunidad y el nivel de conocimientos existente dentro de las personas que la componen.

 

Aunque parezca paradójico, el avance de la sociedad de la información y las nuevas tecnologías de comunicación web 2.0 ha supuesto que los entornos digitales sean altamente participativos mientras la sociedad en la que vivimos es cada día más individualista. Para conseguir éxito en los entornos digitales, es necesario estar en contacto continuo con personas o profesionales, proporcionar nuestras opiniones o compartir conocimientos bajo nuestra autoría.

 

Los diferentes contenidos, fotos, opiniones y demás que vamos colgando en los entornos digitales (redes sociales, blog, páginas web…) van creando poco a poco nuestra Huella Digital. Cualquier persona de ámbito personal o profesional que escriba nuestro nombre en el buscador de Google podrá tener acceso directo a toda información publicada en relación a nuestra persona.

 

Toda esta información publicada o no por nosotros/as, formará a su vez nuestra Identidad Digital. Más nos vale tener bajo control dicho aspecto para evitar que en un proceso de selección o en otro tipo de proceso pueda llegar a ser un factor que no juegue a nuestro favor.

 

Para terminar, la primera impresión que proporcionamos en la red se puede definir como la carta de presentación que ofrecemos en internet, conocida como Reputación Online. Dependiendo de la imagen que proyectemos mediante nuestra Identidad Digital, dicha Reputación Online será positiva, negativa o inexistente.

Si quieres saber más sobre la Identidad Digital, puedes acceder al curso de Marca Personal

Cuatro errores que debes evitar a la hora de comunicar tu marca visualmente

La web es eminentemente visual, y como una imagen vale más que mil palabras te indicamos cuatro errores básicos que debes evitar para que tu marca personal se transmita de manera eficaz.

  1. 1 · A la hora subir una foto a Internet (logo, foto de perfil, etc.), asegúrate de que cumpla los requisitos mínimos para su visualización en pantalla: la resolución ha de ser de 72 píxeles por pulgada (ppp) y con un perfil de color RGB.
  2. 2 · Hoy en día, tener presencia en la redes sociales es prácticamente una condición sine qua non para dar a conocer tu marca y hacerla más visible. Por ello, es muy importante que tengas en cuenta las medidas que cada una de las redes sociales establece para sus fotos (portada, perfil, enlace…) y sacarles así el máximo partido. Puedes ver los tamaños establecidos por las redes sociales en este enlace.
  3. 3 · Por mucho que respetes la resolución mínima para imágenes en pantalla y las medidas de las redes sociales, no servirá de nada si las deformas o estiras a lo ancho o a lo alto, ya que este tipo de alteraciones dan un aspecto descuidado y poco profesional. Por lo tanto, a la hora de escalar una imagen, es muy importante que la aumentes o reduzcas de manera proporcional.
  4. 4 · Si elaboras un logotipo, asegúrate de que no sea maltratado ni invadido por otras marcas. Para ello, establece un espacio mínimo de protección, de modo que ninguna otra imagen se solape o quede demasiado cerca de tu marca.

Por supuesto, elaborar una marca personal es mucho más que subir imágenes a Internet. Si quieres conocer cómo construirla desde cero, gestionarla y aprender a exprimirla al máximo, puedes echarle un vistazo al curso de Personal Branding de la Fundación Asmoz.